Tarsus apuesta por sacar el máximo partido a los rasgos únicos de su viñedo, situado en el corazón de la Ribera del Duero. Y así, los procesos de vendimia y vinificación se realizan por parcelas, bajo las directrices del enólogo, convertido en autor y responsable de la obtención de vinos de aromas profundos, alta concentración y potencial de envejecimiento.